A pocas horas de unas elecciones, la dura realidad de la política, querría dirigirme a la nueva generación de militantes del PSOE que han tomado las riendas del mismo, para sacarnos del hoyo, para aconsejarles un par de recetas (no se expenden en las farmacias) que les ayuden a resistir a lo largo de los difíciles días, que vendrán después del próximo domingo.
La primera ya la he avanzado: Orgullo de pertenencia y lealtad a nuestras convicciones e ideas. Y también aguantar y resistir, anclados en nuestra ideología. El bonito Ils ont tenu del que hablaba Annie Kriegel, al referirse a los socialistas franceses que habían hecho frente a tsunami comunista en los años veinte (ver http://senator42.blogspot.com.es/search/label/Ils%20ont%20tenu%20%28II%29).
La segunda es tener siempre presente que la Historia no se acaba nunca, al menos no hasta que desaparezca el universo. Decía Einstein aquello de que: “Sólo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y de la primera no estoy seguro”. Pero sí podemos estar seguros de que la historia (así con minúscula) de esta época no se acaba el próximo domingo, ni siquiera a finales de año con las elecciones legislativas. Así que mucha paciencia, mucha confianza y una entereza incombustible. El contacto con la dura realidad de la política, irá aclarando quien es quien o qué, con más celeridad de la que a veces pensamos.
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Y tercera y última receta, recordar siempre que no es la primera vez, y supongo que no será la última, que en la Historia aparece un “salvador” a la izquierda de la socialdemocracia, cualquier artefacto que sueña asaltar el cielo en un visto y no visto. Ya desde mediados del s.XIX los socialistas y marxistas compitieron, en el seno de la “I Internacional” con la corriente anarquista, que en España se concretó en la organización anarquista-sindicalistas de la CNT-FAI. Con ella el PSOE peleo duramente a veces, y en otras colaboró, como en el gobierno de Largo Caballero en la Segunda República. Y el anarquismo organizado desapareció del mapa político, según avanzaba el s.XX.
A nuestra izquierda le sustituyó el Comunismo. Desde la revolución rusa del 17, el comunismo pareció que se iba a comer el mundo. El comunismo era el presente y el futuro de la emancipación humana, el socialismo era el pasado. En Francia el partido socialista, la SFIO, sufrió una importante escisión en su Congreso de Tours en 1920. Unos dos tercios de sus 300.000 militantes cedieron a los cantos de sirena de la III Internacional comunista dirigida desde Moscú, y fundaron el Partido Comunista Francés. En la SFIO, la vielle maison, sólo permaneció un tercio. Pero en poco menos de cinco años, los socialistas se habían recuperado y sobrepasado a los comunistas (ver http://senator42.blogspot.com.es/search/label/Ils%20ont%20tenu%20%28II%29)
Hoy el Partido Socialista Francés gobierna Francia y preside la República, con muchos problemas, sí, pero ¿dónde está hoy el partido comunista francés?
En España la incidencia del tsunami comunista, al inicio no fue importante. Sólo un centenar de militantes jóvenes, “los cien niños”, abandonaron el PSOE para fundar el Partido Comunista. Durante nuestra infausta guerra civil, y gracias a la ayuda de la URSS a la República, los comunistas fueron creciendo en número e importancia. Y durante la larga dictadura franquista, gracias a su coraje y su organización férrea, llegaron a relegar al PSOE. Tanto que al inicio de la Transición, todo el mundo daba por seguro que en España, se repetiría un esquema político como el de Italia: un partido comunista hegemónico, y uno socialista secundario. Pero no, el PSOE se había renovado a fondo y conectó perfectamente con la ciudadanía. Y en las Constituyentes emergió como el gran partido de la izquierda. En la Transición los socialistas pelamos duro con los comunistas, especialmente en los años de Anguita, pero en otros momentos llegamos a pactos importantes con ellos, como después de las primeras municipales en 1979, para formar mayorías en los ayuntamientos. Por nuestros garrafales errores, en los últimos tiempos nos hundimos en un hoyo. Pero desde hace un año parece que nos vamos recuperando. ¿Y dónde está hoy el mítico PCE?
Y ahora nos emerge ¿por la izquierda? Podemos. Pues bueno, no es nuevo ¿verdad? Tiempo al tiempo, y tiempo al contacto con la dura necesidad de tomar decisiones en las instituciones. Por eso jóvenes socialistas que habéis tomado las riendas del nuestro renacer, de la conducción de “La historia de los orígenes reiniciados” como escribía poéticamente Tony Judt, mucha fuerza, mucha constancia, orgullo de pertenencia, lealtad a nuestras ideas y convicciones, cintura política, liderazgo y, muy especialmente:
Como decía Ortega y Gasset: ¡¡ Ser ante todo, la verdad de lo que somos!! Salud.
Palma. Ca’n Pastilla a 22 de Mayo del 2015.